Autor: lmwebmaster

  • EVOCAR, SHORT-CUT PUBLICITARIO

    EVOCAR, SHORT-CUT PUBLICITARIO

    En el proceso de la publicidad, específicamente la parte persuasiva de la comunicación, hay un concepto que es crucial, el concepto de aprendizaje

    Siempre estamos buscando en la gente un cambio de conducta, esto está claro, siempre buscamos que la gente haga algo que no hace o deje de hacer algo que hace. Siempre buscamos un cambio de conducta. 

    Pues bien, el cambio es siempre resultado de un aprendizaje. 

    Y para esto, en nuestro poder están dos factores para propiciar tal aprendizaje: Memoria y Evocación. Éstos son dos conceptos muy útiles cuando se habla de aprendizaje y de comunicación. Es importante deslindarlas ¿En qué difieren la memoria y la evocación? Veámoslo con un ejemplo conocido. Pidamos a alguien que escuche un cuento y que luego repita a otra persona lo que recuerde. Conocemos el resultado, el juego del teléfono descompuesto. 

    En este juego, todos los participantes reciben las mismas instrucciones al inicio: les será narrado un cuento que deberán repetirlo a otra persona que no lo ha oído nunca. Sabemos lo que ocurre en esta experiencia. La información se degrada a cada reiteración.

    El proceso de la memoria introduce nuevos errores en cada una de las etapas en que se repite la historia. Estos errores, al acumularse, llevan a una distorsión total. Oír un cuento, memorizarlo, y luego repetirlo a otro, es una forma de aprendizaje imprecisa e ineficiente. Sujeta a la interpretación de cada oyente, introduce interferencias en el contenido original del mensaje. La repetición es una forma muy deficiente de aprender.

    La memoria, sin embargo, no es el único proceso mental válido para el aprendizaje. Si en contextos diferenciados se dijera a varias personas: “Sabemos que fulano tendrá tal reacción porque de tal palo…” y se les pidiera luego que completaran la frase, la similitud entre sus respuestas sería muy alta. En este caso, estaríamos estructurando el entorno comunicativo para provocar en el oyente un mecanismo de evocación. El estímulo no introduce nueva información. Más bien resuena en la información que el oyente ya posee y que está disponible para ser evocada, traída al presente, a la conciencia. En otros términos, con la evocación hay menos posibilidades para un oyente de interpretar aquella evocación en forma incorrecta y responder con la palabra equivocada. Ésta es la más rápida función del cerebro, mientras que la memoria consciente es la más lenta.

    Muchos publicistas no se dan cuenta de la relación que existe entre la evocación y nuestro entorno informativo. No saben que este mecanismo resulta mucho más eficaz y eficiente para producir resultados. Por ello dependen de la memoria casi completamente para comunicar información acerca de un producto.

    Para trabajar la memoria es necesaria la repetición. Para trabajar la evocación, el neuromarketing nos provee de muchísima información y técnicas que podemos aprovechar para comunicar mejor y más eficazmente con nuestros públicos.

    (Se sugiere leer “La respuesta emocional”. Tony Schwartz. SENTE. Ecuador. 2001. ISBN 9978-42-091-6)

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    León Mayoral 

    Publicitario miembro de ASPAC

    Por un México bueno, culto, rico y justo.

  • SI NO ESTÁS EN INTERNET…

    SI NO ESTÁS EN INTERNET…

    Mucho hemos vivido en estos sorpresivos meses de pandemia; mucho hemos aprendido en esta cuarentena aún en marcha. Las preocupaciones individuales y familiares se suman a las laborales y empresariales, que son la misma: se cae el negocio, ¿qué pasa con nuestros ingresos?

    La calma en nuestra mente puede ayudarnos a ver ciertos vectores clave que si los conectamos adecuadamente nos pueden significar la solución de las preocupaciones de una empresa.

    El mercado se nos movió -¡paradójicamente!-, no lo encontramos en las rúas habituales; pero se sigue moviendo a través de los caminos digitales del internet.

    Las necesidades de nuestro público siguen vigentes y funcionando, pero ha encontrado nuevos proveedores de satisfactores en ese entramado digital.

    Algunas empresas que han ingresado como nuevas, o que ya estaban en internet, han implementado una estrategia de precios bajos, sea para promoverse o para destacarse, y siempre para captar clientela.

    Así que la situación claramente propicia (o presiona) para que entremos de lleno a la cyber-arena, lejos de quedarnos callados esperando a que la tormenta amaine.

    Si nuestros públicos ya no vienen por la calle, debemos nosotros ir a ellos a través de las herramientas digitales que son muchas y diversas.

    Si nuestros públicos han encontrado nuevos proveedores, debemos hacerles recordar y valorar el buen servicio y relación que hemos construido.

    Si la gente no nos encuentra en internet, reaccionará igual que si no existiéramos (si no estás en los medios, no existes). 

    En internet, en sus diversos canales, anda la gente, nuestros colaboradores, nuestros clientes, los prospectos que quisiéramos como clientes, también los clientes de nuestra competencia, y nuestra misma competencia. También las familias y conocidos de todos ellos.

    Es importante, pues, que entremos de lleno a este torrente de comunicación efervescente que es parte de la nueva normalidad. 

    Debemos mantener la comunicación, hoy más que nunca; en este momento más que en ningún otro.

    Debemos estar en internet, porque si no estamos allí, no existimos.

    Debemos tener una comunicación atractiva -en imágenes y textos- porque si no captamos la atención del público no se detendrá a vernos y oírnos.

    Debemos proveer una información agradable, así el público compartirá nuestro mensaje extendiéndolo.

    Debemos dar información relevante, importante en especial para cada tipo de público de nuestro interés, así ellos se sentirán tomados en cuenta y comprendidos y reaccionarán en correspondencia.

    Debemos resultar sorpresivos para que nuestro mensaje sea memorable y nos graben en su mente y consciencia.

    Debemos provocar una acción en un tiempo determinado, porque los tiempos limitados estimulan la decisión.

    Debemos registrar todo, acciones y sus resultados, así aprenderemos conforme avanzamos y dominaremos mejor el paso por venir.

    Hoy más que nunca, hacer publicidad -y hacerla bien- es el control que debe explorar la empresa, es su seguridad.

     

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    León Mayoral 

    Publicitario miembro de ASPAC

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    direccion@leonmayoral.com

     

  • NEUROMARKETING, LO NUEVO A FAVOR DE LA EMPRESA

    NEUROMARKETING, LO NUEVO A FAVOR DE LA EMPRESA

    Es obvio que toda empresa necesita que la gente compre sus productos, y además, de una manera repetida. Esto es necesario porque eso le provee de ingresos para solventar sus gastos, sus costos, sus sueldos, sus ganancias, sus inversiones.

    Está claro que la empresa depende de algo que no está bajo su control, sino sólo bajo su influencia. Hablamos de la conducta de la gente; conducta, a la que le empujan sus creencias.

    Con su conducta, la gente busca obtener beneficio de su entorno; esto es el fundamento del sistema de estímulo-respuesta mediante el cual se buscan recompensas. Es natural que la persona humana busque ensamblar bien con su entorno, con su hábitat y obtener de éste los beneficios que necesita para mantenerse vivo y en buenas condiciones. Esas creencias son producto de la interpretación que damos a lo que experimentamos en nuestro el entorno.

    Hay un proceso que explica esta transformación de experiencias en ideas:

    Atención > Percepción > Comprensión > Interpretación

    Es importante para toda empresa saber cómo procesa el público cada una de esas fases:

    Atención. ¿Hemos atrapado su atención? ¿Ya nos oye? ¿Ya está listo para que podamos hablarle? ¿Nos va a escuchar?

    Percepción. ¿Nos notamos o nos perdemos en el entorno? ¿Cómo nos percibe?

    Comprensión. ¿Recibió la información completa? ¿Qué información previa tenía?

    Interpretación. ¿Qué criterios tiene? ¿Qué trabas existen? ¿Qué oportunidades hay?

    La gente a veces no dice la verdad, sea fortuitamente o deliberadamente. No podemos confiar en lo que dice la gente, sin antes comprobar que lo que dice es cierto. Esto es muy delicado, porque con lo que dicen unos, la empresa lo aplica generalizándolo para otras muchas. La gente a veces miente deliberadamente por temor o porque pretende lograr algo con su testimonio; otras veces puede ser porque ignora la verdad; otras porque es inhábil y falla al razonar o recordar. Antes de hacer la generalización sobre los testimonios recibidos, la empresa debe asegurar que lo que se dijo es cierto, así no caerá en errores.

    El Neuromarketing es una ciencia que estudia las reacciones y motivaciones humanas prescindiendo de su consciencia. Esto lo logra porque no enfoca a las respuestas racionales sino a las reacciones naturales e instintivas del cuerpo.

    El Neuromarketing mide las reacciones de cuerpo y cerebro aún sin que el individuo mismo las conozca. Basándose en las neurociencias, el Neuromarketing registra y mide las reacciones naturales del cuerpo ante los estímulos suministrados.

    Se podría afirmar que el Neuromarketing puede predecir la conducta del individuo pues, técnicamente, conoce sus emociones antes de que éstas produzcan pensamientos. Es posible hacerlo porque registra y mide la reacción del cuerpo, la actividad cerebral, en zonas y etapas previas a la formación del pensamiento.

     

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    León Mayoral

    Publicitario miembro de ASPAC

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    direccion@leonmayoral.com

  • SOY LO QUE CREO

    SOY LO QUE CREO

    Es curioso leer en la misa de este domingo 17, en la antífona de entrada: “El Señor ha liberado a su pueblo; anúncienlo, que se oiga. Que llegue a todos los rincones de la tierra…” Y es curioso porque justo es la víspera del fin del confinamiento. Gobierno y Empresas en Sonora acordaron la vuelta a las actividades -aunque poco a poco- a partir de este lunes 18 de mayo. El Gobierno Federal ha hecho público un Plan de Reapertura para volver a la llamada “nueva normalidad”.

     

    Podríamos llegar a creer, confundidos en esta inercia de ya dos meses, que las cosas de los hombres (el trabajo y los negocios) son cosas de los hombres y que Dios es sólo para los domingos en misa. Pero qué claro se ve que somos pueblo de su propiedad y que está con todos y cada uno de nosotros dondequiera que vayamos. Insisto, qué curioso es encontrar en las lecturas de la misa, un anuncio sintónico con lo que ahora viene en nuestra vida ciudadana.

     

    Durante toda esta pandemia se ha desatado un torrente de información, datos, comentarios y demás que se han convertido sin notarlo en lanzaderas, dimes, diretes, acusaciones y demás. Hemos armado un enorme ruido que nos ha confundido y de pronto nos encontramos perdidos entre los laberintos y encrucijadas que nosotros mismos hemos construido.

     

    En ese ruido, hemos llegado a creer que esto es cosa sólo de los hombres y que sólo a ellos (nosotros) toca resolverlo. Equivocados hemos estado.

     

    Yo creo, y profundamente creo. Cuando Jesús nos enseñó esa oración tan sencilla y tan honda, nos estaba develando también una profunda verdad, el cómo funciona la Creación. Podemos hacer que la tierra se asemeje al Cielo. Al volver de esta pandemia a esa “nueva normalidad”, podremos seguir en el infierno que hemos construido o volver a esa tierra prometida que se asemeja al Cielo. Todo esto depende de lo que creamos.

     

    Es tan importante el conjunto de creencias que conforman nuestro centro, nuestra constelación de pensamientos, nuestra fe, pues de eso dependen nuestras conductas y de ellas nuestros frutos. Cada uno, todos, es el arquitecto de su propio destino. Si creemos que la promesa está viva y nos brinda un futuro feliz, fructífero y bueno, así serán nuestros resultados, pues nuestras creencias son un faro para nuestros desempeños. ¿En qué creemos? ¿A dónde llegaremos? Y esto es tan cierto, incluso, cuando nos encontramos en un callejón aparentemente sin salida, en un lugar inhóspito y amenazante, en el fondo de unas aguas profundas y turbulentas. Nuestra habitual miopía -y dubitación continua- no nos permite ver que Dios ha permitido que nos metamos en esas honduras porque nuestros enemigos no saben nadar y así, esa situación de la que tantas veces nos quejamos, es verdaderamente la que nos salva y rescata. Podemos verlo, de una vez y para siempre.

     

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    León Mayoral

    Publicitario miembro de ASPAC

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    direccion@leonmayoral.com